MES DE MEDICIÓN DE MAYO DE 2019 (MMM19)

 

Resumen ejecutivo

En mayo del 2017 y 2018, la Sociedad Internacional de Hipertensión (ISH) llevó a cabo una campaña mundial de medición de la presión arterial en más de 100 países, en el marco del cual recopiló información de más de 2.7 millones de participantes para crear conciencia sobre los problemas de salud relacionados con aumentos de la presión arterial. Las campañas de 2017 y 2018 fueron tan exitosas que, en el año 2019, la ISH propone llevar a cabo un tercer estudio transversal de evaluación de la presión arterial (en lo sucesivo, “PA”) en adultos voluntarios (de ≥ 18 años) que, idealmente, no se hayan tomado la PA durante al menos un año antes de participar. El estudio se realizará en aproximadamente 100 países, los cuales incorporarán una cantidad variable de centros de medición. Durante todo el mes de mayo del 2019, una serie de profesionales de la salud en calidad de voluntarios se encargarán de recopilar información clínica y demográfica básica, además de los resultados de las mediciones de PA. Se tomarán tres mediciones de la presión arterial de los participantes sentados conforme a los métodos estandarizados. Los datos se anonimizarán, codificarán y transmitirán por vía electrónica (mediante una aplicación diseñada específicamente o con una plantilla de Excel) a una base de datos central AWS DynamoDB. Aquellos participantes que obtengan resultados de las mediciones de la PA que entren dentro del rango de la definición actual de hipertensión recibirán recomendaciones en materia de alimentación y hábitos de vida por escrito. En algunos de los centros, según el lugar, también se les dará una derivación para que reciban medicación o ayuda adicional.

Argumentación

La PA alta constituye el factor de riesgo individual más significativo que contribuye a la mortalidad mundial (1) y a la carga de morbilidad mundial (1). Este impacto se debe en gran medida al aumento de los índices de enfermedades cardiovasculares –específicamente arteriopatías coronarias y accidentes cerebrovasculares– y enfermedades renales. Dado que un tercio de la población mundial adulta padece de enfermedades cardiovasculares, nos encontramos ante la mayor epidemia que haya azotado la humanidad. En la actualidad, la PA alta es causa de aproximadamente 10.4 millones de muertes cada año a nivel mundial (1), y se espera que esta cifra se incremente a raíz del aumento y el envejecimiento de la población mundial. La etiología de la PA alta se debe en gran medida a factores ambientales identificados, como la obesidad, la ingesta excesiva de alcohol y sal alimenticia, y un nivel insuficiente de actividad física (2). Está comprobado que varias clases de fármacos accesibles son efectivos para bajar la PA y así prevenir las secuelas cardiovasculares adversas que trae aparejadas la PA alta. A pesar de la disponibilidad de estos medicamentos antihipertensores, la información a nivel mundial indica que menos de la mitad de las personas hipertensas son conscientes de su afectación (3). Además, menos de un tercio de quienes están en tratamiento para la hipertensión se controlan la PA de acuerdo con las recomendaciones actuales (3). Por más que los índices de control y tratamiento entre los pacientes que reciben medicamentos por ser “hipertensos” (3) se maximicen, no queda duda de que se puede obtener un beneficio enorme con respecto a la morbilidad y la mortalidad, y una fuente reducción de la carga de morbilidad que se atribuye a la PA, si se logra un mayor grado de conciencia gracias a la mejora de los controles de la PA alta

 

Metas

  • Hacer hincapié en la importancia de la medición de la presión arterial
  • Identificar y bajar la PA de aquellas personas que necesitan recibir atención de acuerdo con las indicaciones actuales.

 

Objetivos

  1. Medir la presión arterial de 1 millón de personas ≥ 18 años de edad que, idealmente, no se hayan tomado la PA durante al menos un año antes de participar en esta campaña.
  2. Proporcionarles recomendaciones en materia de alimentación, tratamientos y hábitos a todos los participantes que, según los resultados de las mediciones, tengan la PA dentro del rango de hipertensión.
  3. Proporcionarles recomendaciones para que reciban la medicación para bajar la presión (de ser necesaria) y para los controles posteriores de la presión arterial alta de acuerdo con el lugar.
  4. Utilizar la información sobre los casos de hipertensión no tratados y tratados de forma incorrecta para incentivar a los gobiernos a mejorar las políticas y los servicios de la medición de la PA local, y de este modo reducir la carga de morbilidad mundial a raíz de la PA alta.